Los OpenRun de Shokz sustituyen los auriculares tradicionales por conducción ósea: transmiten el sonido a través de los pómulos en lugar de taparte el oído, así puedes escuchar música o llamadas mientras sigues oyendo el tráfico, a otras personas o tus propios pasos. Es un diseño pensado sobre todo para correr o entrenar al aire libre, donde la conciencia del entorno importa tanto como el audio.
La banda es de titanio flexible y se ajusta detrás de la cabeza sin apoyarse en el canal auditivo, por lo que resulta cómoda incluso con gafas o gorra. Son resistentes al agua y al sudor (certificación IP67), así que aguantan lluvia, sudor intenso o un chapuzón accidental. Incorporan micrófono con cancelación de ruido para llamadas y se cargan por USB-C mediante un conector magnético.








